¿Quiéres ver una película completamente actual y contemporánea con un toque estilizado homenajeando lo clásico? Entonces tienes que conocer Tuvalú.
Tuvalú plasma el desgarre de una triste realidad afectada por el tiempo con el deseo de sostener viva una ilusión, a pesar de su desmoronamiento natural. Ópera prima del alemán Veit Helmer, más conocido por su carrera en el ambiente de la publicidad y el cortometraje, dibuja un añorado cuento de hadas, logrando fotografiar escenarios salidos sólo de un sueño raro y casi mítico.
Después de numerosos recorridos por distintos lugares, principalmente europeos, enclavados desde Alemania, Polonia, la República Checa, Austria y Rusia, Helmer se decide finalmente por unos baños antiguos de la capital búlgara para filmar. El actor francés Denis Lavant (Los Amantes del Puente Nuevo) y la rusa Chulpan Hamatova (Luna Papa) encabezan un reparto de excelente nivel, obteniendo finalmente maravillosos resultados.
La historia relata las peripecias de Anton (Lavant) por mantener vivo el negocio de su anciano padre, un ciego entusiasmado por los sonidos y emociones percibidas alrededor de su vieja piscina. Su segundo hijo, Gregor, es un individuo egoísta preocupado sólo por derrumbar el sueño de su padre y darle paso a un ambicioso proyecto de nuevas construcciones.
Un día llega hasta ese baño Eva (Hamatova), de quien Antón cae completamente enamorado. Ambos comparten el deseo de navegar por el exótico mar rumbo a una isla llamada Tuvalú. Con una fotografía en color y de marcada atmósfera onírica; actuaciones y estilos -que traen a la memoria el cine silente de Chaplin y Keaton-, este debut de Veit Helmer termina siendo un buen experimento con una magnífica estética y eclecticismo artístico, ofreciéndola como una obra actual y definitivamente hermosa, respetando su tendencia y fidelidad hacia lo clásico.
Antón es un personaje inspirado y comprometido con su trabajo. Su padre casi puede percibir con sus cuatro sentidos restantes de qué manera los supuestos visitantes disfrutan y se divierten en una piscina abandonada que a cada minuto se deteriora más, siempre con el amable apoyo de su dedicado hijo.
Junto con Antón, un curioso grupo de ancianos representando el tiempo transcurrido traducido en vejez, insistirá haciendo lo imposible porque el negocio siga de pie. Una mentira piadosa que alcanza su clímax en la satisfacción de un viejo ciego que no puede sino gozar al oír felices a los visitantes de la piscina.
Como en un mágico cuento, la historia te transporta a un mundo de deseos y añoranza con atmósferas que hablan por sí mismas. Pero, ¿Es Tuvalú una obra arriesgada hoy en día? ¿Por qué? ¿Cómo pudo Helmer imaginar una historia sin diálogos, sin comunicación a través de la conversación? ¿Sin dialéctica oral?
Son juegos de lenguajes distintos, pero siendo sinceros, el lenguaje corporal, el colorido, las texturas y las actuaciones para nada nos hacen extrañar el diálogo. El misterio y lo exótico del ambiente dibujado viene a enriquecerse precisamente por la falta de éste, los ancianos y el edificio nos hablan igualmente del transcurso y la caducidad, de un tiempo lejano que no acaba de irse y que se intenta alargar cada vez más sin decaer en ningún momento, apoyado en la fantasía.
Por eso, Tuvalú en ningún momento es un filme que evoque tristeza, al contrario, accede a una ilusión creada por pocos dándole vida a muchos y haciendo feliz a uno. Esto es el mejor premio para Antón, además de Eva. Al final nos enseñan cómo un sueño se va haciendo simple, romántico y también nostálgico, difícil tal vez, pero nunca imposible por ser hecho con auténtica pasión.
TUVALU
Dirección, Producción: Veit Helmer; Guión: Veit Helmer, Michaela Beck; Fotografía: Emil Hristow; Música: Goran Bregovic, Jurgen Knieper; Edición: Araksi Mubihyan; Con: Denis Lavant (Anton), Chulpan Khamatova (Eva), Philippe Clay (Karl), Terrence Gillespie (Gregor), E.J. Callahan (Inspector), Djoko Rosic (Gustav), Catalina Murgea (Martha), Teodor Georgiev (policía)
Alemania, 1999. 101 min.
Premios y Participaciones: Bavarian Film Awards, 2000: Veit Helmer, mejor director. Espoo Ciné International Film Festival, 2000: Veit Helmer, Gran Premio a la Película Europea de Fantasía. European Film Awards, 2000: Veit Helmer, nominado como revelación europea del año. Fantasporto, 2000: Veit Helmer, Audience Jury Award, International Fantasy Film Special Jury Award, nominado al International Fantasy Film Award. Fantasporto, 2001: Veit Helmer, nominado al Grand Prize of European Fantasy Film in Gold. Flanders International Film Festival, 1999: Veit Helmer, premio de la FIPRESCI, nominado a la Espuela de Oro. German Film Awards, 2000: Veit Helmer, nominado al Film Award in Gold. Kinofest Lünen, 1999: Veit Helmer, premio de la ciudad de Lünen; Araksi Muhibyan, premio a la mejor edición. Max Ophüls Festival, 2000: Veit Helmer, premio del público, nominado al premio Max Ophüls. Molodist International Film Festival, 1999: Veit Helmer, premio del público, nominado por el mejor largometraje. Semana Internacional de Cine Fantástico de Málaga, 2001: Denis Lavant, mejor actor; Emil Hristow, mejor fotografía; Veit Helmer, mejor director; premio del jurado juvenil a la mejor película. Festival Internacional de Cine Fantástico de Neuchatel, 2000: Veit Helmer, premio del jurado. Festival Internacional de Cine Fantástico de Puchon, 2000: Veit Helmer, mejor película. Slamdance, 2000: Emil Hristow, mejor fotografía; Veit Helmer, nominado al premio del jurado. Festival de Cine Fantástico de Suecia, 2000: Veit Helmer, premio del público.